EY-Parthenon analizó cuatro percepciones sobre el impacto económico de la inteligencia artificial:
Generará aumentos inmediatos de productividad
Su adopción tendrá costos mínimos
Sustituirá masivamente a los trabajadores
Reducirá rápidamente la inflación
El análisis revisa estos planteamientos a partir de la experiencia de revoluciones tecnológicas previas, así como de tendencias actuales de inversión, empleo e infraestructura asociadas al desarrollo de la IA.
Hallazgos:
Las ganancias de productividad derivadas de la IA no llegan inmediatamente, dependen de factores como la transformación de procesos, la reorganización del trabajo, la capacitación de los empleados y la adaptación de los modelos operativos.
La adopción de la IA implica un costo, ya que requiere inversiones en centros de datos, semiconductores, infraestructura digital, energía, servicios en la nube y talento especializado.
Los costos asociados a dicha tecnología no se limitan a la implementación inicial; incluyen gastos recurrentes relacionados con el uso de modelos, capacidad computacional y consumo energético.
Algunas organizaciones han implementado presupuestos de uso, límites de consumo y controles de gobernanza para administrar los costos asociados a la adopción de IA.
La evidencia actual muestra una adopción creciente de capacidades de IA en las organizaciones, acompañada por una mayor demanda de habilidades.
El ciclo de inversión impulsado por la IA está incrementando la demanda de infraestructura tecnológica, capacidad energética, equipos especializados y construcción de centros de datos.
Aunque el 50% de los trabajadores expresa preocupación por el impacto de la IA y el 32% considera que podría reducir sus oportunidades laborales, la evidencia muestra que no se ha producido una sustitución masiva de empleos. Por el contrario, incluso en sectores estrechamente vinculados con la IA, el empleo se mantiene cerca de un 30% por encima de los niveles de 2019, mientras continúa creciendo la demanda de habilidades relacionadas con esta tecnología.
Los precios al productor de ensambles de circuitos impresos, tarjetas cargadas, módulos y módems externos casi se triplicaron durante el último año.
Los precios al productor de dispositivos de almacenamiento para computadoras aumentaron aproximadamente 20%.
Los precios al consumidor de computadoras, periféricos y asistentes inteligentes para el hogar registraron incrementos cercanos a 15%. La IA impacta la productividad, el empleo y la inflación, pero la magnitud de estos efectos está vinculada a su ritmo de adopción y despliegue empresarial, inversión e incentivos económicos.


